http://www.univision.com/contentroot/wirefeeds/50noticias/7035381.html
26 de Abril de 2007, 05:51pm ET
CARACAS (AP) - La decisión del presidente Hugo Chávez de no renovar la concesión de transmisión a la televisora privada Radio Caracas Televisión (RCTV) tiene un "abierto rechazo" del 70%, reveló una encuesta difundida el jueves por la firma privada Datanalisis.
El estudio, que se hizo la semana pasada a nivel nacional con una muestra de 2.000 personas, determinó que 70% de la población tiene un "abierto rechazo" a la medida de Chávez contra RCTV, indicó el jueves el directivo de Datanalisis, Luis Vicente León.
El analista señaló que de acuerdo a la encuesta, que tiene un margen de error de 2,21%, sólo 16,4% apoya la acción contra la televisora privada, que es abierta opositora al gobierno.
León acotó que 14% de los encuestados se abstuvo de contestar, pero dejó entrever que ese grupo también está en desacuerdo con la no renovación de la concesión de la señal a RCTV, lo que implicará el cierre del canal.
"El costo político concreto aquí que Chávez va a asumir (con RCTV) es muy elevado", afirmó León durante un encuentro con corresponsales extranjeros.
El analista consideró la no renovación de la concesión al canal privado como la medida de "mayor costo político" que haya asumido el gobernante venezolano en sus ocho años de mandato.
Al ser preguntado del por qué Chávez tomará la medida a pesar del costo, León dijo que tal vez el mandatario se apoyará en el alto nivel de aprobación que tiene su gestión, que en marzo se ubicó en 64,7%, según un estudio de Datanalisis.
Sostuvo que RCTV es percibido por la mayoría de los venezolanos como un "canal del pueblo", lo que da un alto nivel de aceptación entre la población.
León agregó que la oposición a la medida gubernamental no viene dada por el tema de libertad de expresión, sino porque la gente "rechaza que le violenten su libertad de elección (de lo que quiere ver en la televisión)".
El ministro de Comunicación, Willian Lara, desestimó el jueves el estudio de Datanalisis, y expresó en un escrito que "el uso de encuestas como recurso propagandístico es una tradición en la política venezolana y se sabe de antemano que los datos de las mismas, en muchos casos, son manejados a la medida de las exigencias del contratista de la medición".
Agregó que habrá encuestas "ahora y en mayor número en las próximas semanas, hasta que la chequera de Marcel Granier (el presidente de RCTV) aguante".
El ministro manifestó que "no habrá renovación de concesión a Marcel Granier y todos dormiremos tranquilos el 27 de mayo".
León negó que la encuesta haya sido contratada por Granier, y dijo a la AP que "esta es la encuesta coyuntura de Datanalisis que tiene 300 clientes".
Las autoridades venezolanas han anunciado que la concesión de RCTV vencerá a la medianoche del 27 de mayo, y que a partir de esa fecha utilizará la señal para un canal de servicio público.
Chávez defendió el pasado martes la decisión de no renovar la concesión RCTV, y aseguró que en el país existe completa libertad de expresión.
Granier, ha dicho que la medida gubernamental representa "un atropello" a la libertad de expresión porque implicará el cierre del canal donde laboran unas 3.000 personas.
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domingo, 27 de mayo de 2007
El gobierno no renovará una concesión televisiva
Medios de por medio
Elvira García
24 de abril de 2007
http://www.eluniversal.com.mx/columnas/64784.html
Ni se hagan ilusiones. La no renovación de la concesión de una señal de televisión desafortunadamente no ocurrirá en México, al menos en el corto plazo. Tampoco son Televisa o TV Azteca quienes estarían a punto de perder su millonario negocio. El hecho acontecerá en Venezuela a partir del 27 de mayo, fecha en que vence la concesión de la señal que hace 20 años el gobierno venezolano renovó a Radio Caracas Televisión (RCTV).
En Venezuela el asunto causa revuelo desde que el gobierno de Hugo Chávez hizo el anuncio. El hecho ha alertado a las otras poderosas empresas de televisión de ese país, que han puesto sus barbas a remojar. Por aquello de las dudas, el grupo Cisneros, líder en Latinoamérica y en buena parte de Estados Unidos, viaja difundiendo los contenidos de Cl@se, su canal educativo y cultural cuya señal vende a través de empresas de cable; esa señal llegará pronto a México, vía el ILCE y la red Edusat.
Pero, ¿por qué habiendo otras tres empresas más cuya concesión vence este mismo año, el gobierno de Chávez no renueva sólo la de RCTV, fundada el 13 de noviembre de 1953? Desde hace varios años, la cadena que dirige Marcel Granier ha sido señalada por organizaciones sociales y medios comunitarios de cometer los delitos de "instigación a delinquir, silencio informativo y difusión de propaganda de guerra"; asimismo, RCTV transmitió publicidad relacionada con pornografía y prostitución; todo ello es violatorio de los derechos de los ciudadanos venezolanos y la normatividad que regula el uso de una concesión otorgada por el Estado venezolano para la radiodifusión en señal abierta. A la par, mucha de la programación de RCTV prueba que públicamente utilizó la concesión para "estimular y apoyar acciones relacionadas con el golpe de Estado de 2002 y el paro petrolero de 2002 y 2003. Otro hecho más es que en febrero de 2007, RCTV no transmitió -por primera vez en la historia de la Copa América- el partido entre México y Venezuela, a pesar de ser el único que contaba con los derechos para hacerlo.
La Organización Cisneros, que dirige Gustavo Cisneros -quien por cierto está casado con una de las hijas del fundador de RCTV- es socia mayoritaria de mútliples negocios, desde televisión y radio, hasta marcas de cervezas, minería y petroquímica. Tiene la misma mala televisión comercial que RCTV y utilizó la señal concesionada para apoyar el golpe de Estado de 2002. La gente en Venezuela se pregunta por qué la poderosísima Venevisión -propiedad de Cisneros- no está en la mira de Chávez si se vence su concesión el mismo 27 de mayo. Hay quien habla de una reunión entre Chávez y Cisneros, histórica y determinante para que el gobierno bolivariano no enfocara sus baterías hacia Venevisión.
Por lo pronto, los directivos de RCTV demandarán, pues dicen que la concesión en realidad vence hasta 2022. El ministro de Comunicaciones del gobierno de Chávez ha dicho que lo que ocurrirá a partir del 27 de mayo no es cancelación ni revocación; es simplemente que el Estado ejerce el legítimo derecho de no renovar concesiones cuando hay una o más causales para hacerlo pues, encima, se ha descubierto que RCTV adeuda millones de bolívares a Hacienda y a lo que en México sería el Seguro Social.
La empresa RCTV podrá continuar transmitiendo vía cable y seguir produciendo programas que vendería a otras televisoras. Mientras llega el 27 de mayo, distintas agrupaciones sociales y comunitarias trabajan en diseñar un proyecto de televisión cultural que saldrá al aire por la señal que deja RCTV; otra propuesta es que se constituya una empresa con capital mixto (el Estado y el sector privado), o que el gobierno use esa señal para diseñar un canal de entretenimiento de alto nivel cultural y educativo.
Por si no se enteró...
Una de las tareas que se propone realizar el escritor Jorge Volpi al frente del Canal 22 es la creación de un ombusdman del televidente. Y sí que hace falta; ojalá esta práctica se extendiera a la televisión comercial, donde la opinión o los reclamos del televidente nada más no cuentan...
* Periodista
viragarcia1952@aol.com
Elvira García
24 de abril de 2007
http://www.eluniversal.com.mx/columnas/64784.html
Ni se hagan ilusiones. La no renovación de la concesión de una señal de televisión desafortunadamente no ocurrirá en México, al menos en el corto plazo. Tampoco son Televisa o TV Azteca quienes estarían a punto de perder su millonario negocio. El hecho acontecerá en Venezuela a partir del 27 de mayo, fecha en que vence la concesión de la señal que hace 20 años el gobierno venezolano renovó a Radio Caracas Televisión (RCTV).
En Venezuela el asunto causa revuelo desde que el gobierno de Hugo Chávez hizo el anuncio. El hecho ha alertado a las otras poderosas empresas de televisión de ese país, que han puesto sus barbas a remojar. Por aquello de las dudas, el grupo Cisneros, líder en Latinoamérica y en buena parte de Estados Unidos, viaja difundiendo los contenidos de Cl@se, su canal educativo y cultural cuya señal vende a través de empresas de cable; esa señal llegará pronto a México, vía el ILCE y la red Edusat.
Pero, ¿por qué habiendo otras tres empresas más cuya concesión vence este mismo año, el gobierno de Chávez no renueva sólo la de RCTV, fundada el 13 de noviembre de 1953? Desde hace varios años, la cadena que dirige Marcel Granier ha sido señalada por organizaciones sociales y medios comunitarios de cometer los delitos de "instigación a delinquir, silencio informativo y difusión de propaganda de guerra"; asimismo, RCTV transmitió publicidad relacionada con pornografía y prostitución; todo ello es violatorio de los derechos de los ciudadanos venezolanos y la normatividad que regula el uso de una concesión otorgada por el Estado venezolano para la radiodifusión en señal abierta. A la par, mucha de la programación de RCTV prueba que públicamente utilizó la concesión para "estimular y apoyar acciones relacionadas con el golpe de Estado de 2002 y el paro petrolero de 2002 y 2003. Otro hecho más es que en febrero de 2007, RCTV no transmitió -por primera vez en la historia de la Copa América- el partido entre México y Venezuela, a pesar de ser el único que contaba con los derechos para hacerlo.
La Organización Cisneros, que dirige Gustavo Cisneros -quien por cierto está casado con una de las hijas del fundador de RCTV- es socia mayoritaria de mútliples negocios, desde televisión y radio, hasta marcas de cervezas, minería y petroquímica. Tiene la misma mala televisión comercial que RCTV y utilizó la señal concesionada para apoyar el golpe de Estado de 2002. La gente en Venezuela se pregunta por qué la poderosísima Venevisión -propiedad de Cisneros- no está en la mira de Chávez si se vence su concesión el mismo 27 de mayo. Hay quien habla de una reunión entre Chávez y Cisneros, histórica y determinante para que el gobierno bolivariano no enfocara sus baterías hacia Venevisión.
Por lo pronto, los directivos de RCTV demandarán, pues dicen que la concesión en realidad vence hasta 2022. El ministro de Comunicaciones del gobierno de Chávez ha dicho que lo que ocurrirá a partir del 27 de mayo no es cancelación ni revocación; es simplemente que el Estado ejerce el legítimo derecho de no renovar concesiones cuando hay una o más causales para hacerlo pues, encima, se ha descubierto que RCTV adeuda millones de bolívares a Hacienda y a lo que en México sería el Seguro Social.
La empresa RCTV podrá continuar transmitiendo vía cable y seguir produciendo programas que vendería a otras televisoras. Mientras llega el 27 de mayo, distintas agrupaciones sociales y comunitarias trabajan en diseñar un proyecto de televisión cultural que saldrá al aire por la señal que deja RCTV; otra propuesta es que se constituya una empresa con capital mixto (el Estado y el sector privado), o que el gobierno use esa señal para diseñar un canal de entretenimiento de alto nivel cultural y educativo.
Por si no se enteró...
Una de las tareas que se propone realizar el escritor Jorge Volpi al frente del Canal 22 es la creación de un ombusdman del televidente. Y sí que hace falta; ojalá esta práctica se extendiera a la televisión comercial, donde la opinión o los reclamos del televidente nada más no cuentan...
* Periodista
viragarcia1952@aol.com
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